Vivimos en un todo ordenado,
salvo que el orden depende de nosotros. Depende de los ojos con que miremos al
mundo, depende del orden que estemos buscando y depende también de cuánta
disponibilidad tengamos para querer encontrar ese orden.
Quizá un día que tus ojos vayan cansados, buscando lo que
ni tu ni ellos sabéis, quizá ese día y en el lugar menos esperado lo encuentres.
Llegado el momento recuérdalo bien, si puedes retrátalo, porque será único.
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