lunes, 10 de octubre de 2011

Existencialidad.

Nos pasamos la vida tratando de explicar lo que nos rodea. En vez de aceptarlo tal y como es nos preguntamos por qué y tratamos de explicarlo mediante caracteres, tratamos de transmitir a los demás qué es eso que dicen que hay ahí y el único aval que tenemos es lo que la naturaleza deja vernos, que no siempre tiene por qué ser lo real. Porque nos estancamos pensando que lo que nuestros ojos ven es lo que hay, pero qué pasa con todo eso que no es visible a los ojos, tanto humanos como esos que captan todo el espectro conocido?
Tanto amor, afecto y credibilidad al empirismo puede pasar factura, de hecho la pasa, pero no es solución suficiente brindarnos más hacia el lado teórico, tratando de describir mediante conocimientos derivados de conceptos aceptados como correctos. Dónde se encuentra entonces la delgada línea que puede inducirnos hacia una búsqueda de la realidad más exacta? Cuesta encontrarla? Existe realmente? O por el contrario simplemente es una utopía con la que hemos jugado desde los inicios con el objetivo de encontrar la respuesta que combine y armonice ese Todo que forma lo que conocemos?

jueves, 6 de octubre de 2011

Cumbayá Señor, cumbayá.


Se podría definir como un verano de tres semanas. Corto e intenso. Donde cada domingo era el día de vuelta a una semana nueva. 
Empezando por una orgía musical EnVivo. Siguiendo por un fin de semana esperado en todo el año, donde los mojitos, gafas y sentimientos renacen cada vez con más fuerza. Y sin olvidar esa dualidad tan necesaria, separada por 200 km (50min en avant), pero sin la que, desgraciadamente, no sería quien soy.
Lo bueno es efímero. Pero hagamos de lo efímero algo imperecedero buscando de cada momento no lo bueno, sino lo mejor. Que no hay mal que por bien no venga y que siempre, siempre, siempre, habrá un instante de luz cuando parezca que todo se empiece a nublar.
Esnifemos los últimos rayos de Sol y descongelemos el cerebro.

sábado, 1 de octubre de 2011

Donde nos llevó la imaginación.












Vivimos en un todo ordenado, salvo que el orden depende de nosotros. Depende de los ojos con que miremos al mundo, depende del orden que estemos buscando y depende también de cuánta disponibilidad tengamos para querer encontrar ese orden.
Quizá un día que tus ojos vayan cansados, buscando lo que ni tu ni ellos sabéis, quizá ese día y en el lugar menos esperado lo encuentres. Llegado el momento recuérdalo bien, si puedes retrátalo, porque será único.