lunes, 4 de marzo de 2013

Hemos vuelto.

O realmente nunca nos fuimos. Sólo nos dejamos arrastrar, crecimos, ancladas al suelo, creando ramas que ahora hay que podar, como si de un cerezo se tratara. Yo y mi sombra.

He aquí un fragmento de "El viaje íntimo de la locura". Metáforas de la mano de Roberto Iniesta, para seguir creciendo.

"En el jardín hay un cerezo dormido, pero parece muerto. Este otoño comenzó a sentirse apático, y la dejadez se apoderó de su espíritu. La vida, cansada de verle abúlico y desastrado, decidió que lo mejor sería que se tomaran un tiempo para reflexionar sobre su relación, y se marchó de vacaciones, dejándole en un estado de abatimiento que hizo que se fuera consumiendo poco a poco hasta que acabó por convertirse en lo que es ahora: el aletargado esqueleto de un cerezo; una osamenta de madera clavada al suelo, que sólo espera que regrese la vida"

Como si de un cerezo se tratara, volver a la vida.